El esquema basal-bolo combina una insulina basal de acción prolongada (como glargina o degludec) que cubre las necesidades de fondo las 24 horas, con bolos de insulina prandial rápida o ultrarrápida (como lispro o aspart) en cada comida; juntas imitan la secreción fisiológica del páncreas y forman la base de la terapia intensiva con insulina.

El esquema basal-bolo es la modalidad de terapia intensiva con insulina más utilizada para reproducir el patrón con el que un páncreas sano libera la hormona a lo largo del día. Su principio es sencillo: se emplean dos componentes con perfiles de acción distintos que se complementan.
A este régimen también se le conoce como esquema de múltiples dosis diarias (MDI). La combinación de insulina basal y prandial permite ajustar por separado el control de fondo y el de cada comida, lo que le da gran flexibilidad frente a esquemas fijos o premezclados. En México, la elección del tipo de insulina de acción prolongada y rápida, así como cualquier dosis o ajuste, corresponden siempre al médico tratante: esta guía es informativa para profesionales de salud, farmacias y clínicas que gestionan abasto, no una recomendación de tratamiento individual.
El pilar del esquema basal-bolo es una insulina basal que ofrezca un perfil plano y predecible, sin picos marcados, para sostener la glucosa entre comidas. Los análogos modernos de acción prolongada cumplen ese papel con una o, en algunos casos, dos aplicaciones al día.
| Insulina basal | Principio activo | Concentración | Perfil de acción |
|---|---|---|---|
| Lantus | Insulina glargina | 100 U/mL | Prolongada, aproximadamente 24 h |
| Toujeo | Insulina glargina U300 | 300 U/mL | Prolongada y más plana, por encima de 24 h |
| Tresiba | Insulina degludec | 100 U/mL (y 200 U/mL) | Ultraprolongada, superior a 42 h |
Lantus (glargina U100) fue uno de los primeros análogos basales de referencia. Toujeo concentra la glargina a 300 U/mL, lo que produce un depósito subcutáneo más compacto y una liberación aún más gradual y plana. Tresiba (degludec) tiene una duración de acción por encima de las 42 horas, lo que aporta gran estabilidad de un día a otro y flexibilidad en el horario de aplicación. Puede consultar el detalle de estas presentaciones en la categoría de insulinas.
El otro lado del esquema basal-bolo es la insulina bolo prandial, encargada de cubrir cada comida. Aquí conviven dos generaciones de análogos: las insulinas rápidas y las ultrarrápidas de absorción acelerada.
La diferencia clínica es el tiempo hasta el efecto: las ultrarrápidas como Fiasp y Lyumjev aparecen antes en sangre, por lo que se acercan más al pico natural de insulina que sigue a una comida. Todas ellas se manejan como insulina de acción prolongada y rápida en conjunto: la basal cubre el fondo y estos bolos cubren cada ingesta.
Un páncreas sano libera insulina de dos maneras: una secreción basal continua y de bajo nivel que persiste todo el día, y descargas prandiales rápidas que se disparan al comer. El esquema basal-bolo reproduce ambas de forma deliberada.
Esta separación de funciones es la razón por la que la combinación de insulina basal y prandial ofrece un control más fisiológico que un esquema con una sola insulina: cada componente se ajusta de manera independiente. Por eso el basal-bolo es el estándar de la terapia intensiva con insulina, especialmente cuando se busca reproducir de cerca el comportamiento de un páncreas funcional.
Un esquema basal-bolo implica manejar al menos dos insulinas distintas, por lo que el formato del dispositivo es parte del abasto. La mayoría de estos análogos existen como plumas precargadas desechables, cartuchos recargables y, en algunos casos, viales.
Un punto crítico es la concentración: hay presentaciones de 100 U/mL, 200 U/mL y 300 U/mL. Cada pluma está calibrada para entregar la dosis correcta de su propia concentración, por lo que las insulinas concentradas nunca se trasvasan a jeringas convencionales. Al integrar el catálogo de una farmacia o clínica conviene diferenciar visualmente basal y bolo para evitar confusiones; puede revisar el surtido completo en el catálogo.
Todas las insulinas de un esquema basal-bolo son productos biológicos termosensibles. Sin abrir, deben mantenerse refrigeradas entre 2 y 8 °C, nunca congeladas ni expuestas a luz solar directa o calor, ya que la congelación y el calor extremo degradan la molécula de forma irreversible. Una vez en uso, cada pluma o cartucho puede conservarse a temperatura ambiente durante el periodo indicado en su etiqueta y ficha técnica. Puede profundizar en el tema en nuestra guía de cadena de frío de la insulina y en la comparativa de insulina rápida vs basal.
Para una farmacia, clínica o distribuidor, sostener un esquema completo significa mantener en existencia varias referencias de insulina de acción prolongada y rápida a la vez, con rotación adecuada y transporte refrigerado. En Mayoreo Médico (ROSOL Suministros Médicos) gestionamos entrega en cadena de frío en Nuevo León y logística nacional coordinada para insulinas basales y prandiales de patente.
Trabajamos bajo un modelo de cotización por volumen (RFQ): en lugar de listas de precios públicas, preparamos una propuesta a la medida de su demanda y frecuencia de compra. Solicite su cotización indicando las claves y presentaciones que necesita para armar su esquema basal-bolo.
La insulina basal es de acción prolongada (por ejemplo glargina o degludec) y cubre las necesidades de fondo durante todo el día y la noche con un perfil plano. La insulina prandial, o bolo, es rápida o ultrarrápida (como lispro o aspart) y se aplica antes de cada comida para controlar el ascenso de glucosa que provocan los alimentos. Ambas se combinan en el esquema basal-bolo.
Normalmente dos tipos: una insulina basal de acción prolongada, aplicada una o dos veces al día, y una insulina prandial rápida o ultrarrápida que se administra en cada comida principal. El número de aplicaciones depende del criterio médico; el ajuste y las dosis siempre corresponden al profesional tratante.
Las dos ultrarrápidas de patente más conocidas son Fiasp (aspart de absorción acelerada con niacinamida y L-arginina) y Lyumjev (lispro-aabc). Se caracterizan por un inicio de acción más precoz que las insulinas rápidas convencionales como Humalog o NovoRapid, acercándose más al pico natural que sigue a una comida.
Sí. El esquema basal-bolo se construye precisamente combinando una basal prolongada (como Tresiba, Lantus o Toujeo) con un bolo prandial rápido o ultrarrápido (como Humalog, NovoRapid, Fiasp o Lyumjev). Cada componente se selecciona y ajusta por separado bajo indicación médica.
En Mayoreo Médico (ROSOL Suministros Médicos) distribuimos insulinas basales y prandiales de patente al mayoreo para farmacias, clínicas y distribuidores, con entrega en cadena de frío en Nuevo León y logística nacional. Trabajamos por cotización por volumen (RFQ): solicite su propuesta en la página de cotización indicando claves y presentaciones.
Sin abrir se conservan refrigeradas entre 2 y 8 °C, sin congelar ni exponer a calor o luz directa; en uso pueden mantenerse a temperatura ambiente durante el periodo que indica su etiqueta. Por ser productos termosensibles, coordinamos su transporte en cadena de frío en Nuevo León y a nivel nacional.